Me encantan las latas antiguas, vintage o simplemente, llamémolas por su nombre: viejas. Muy de moda. Encontrarlas ahora puede ser hasta fácil si se pone una un poco a hurgar...pero resultan carísimas. Me encantó la idea que propuso
Lingosworld a través de
FB. Reciclar latas pegándolas etiquetas imprimibles con un toque retro. ¡Chulísimo! Os dejo los enlaces que nos proporcionó: